La idea suena prometedora: convertirse en trabajador autónomo. Sin jefe, sin horario fijo. Puedes organizarte para dedicar tiempo a experimentar el estilo de vida que tanto deseas. Pero entonces, entra en juego aquello que temías: los impuestos. Y es que los impuestos para trabajadores autónomos pueden ser un verdadero dolor de cabeza. Sin embargo, este artículo intenta ser la solución. Repasaremos todos los impuestos que un autónomo debe pagar en España. Analizaremos cuidadosamente cómo presentar tus declaraciones de impuestos, y los tipos exactos que debe pagar. ¡Incluyendo todas las deducciones de las que te puedes beneficiar y que te permitirán ahorrar dinero!

 

¿Qué impuestos paga un autonomo en España?

 

Básicamente, los autónomos en España tienen que pagar IRPF y IVA. Sin embargo, también tienen obligaciones extras, como las contribuciones a la seguridad social. Veámoslo en detalle.

Si vives más de 183 días al año en España, te conviertes en lo que se llama un residente fiscal.

Tal y como hemos visto en nuestra guía sobre todos los impuestos que cualquier extranjero debe pagar en España, ser residente fiscal significa que tienes pagar impuestos sobre tus rentas mundiales. Esto incluye los ingresos que generes tanto en España como en cualquier otro país del mundo.

Por lo tanto, tendrá que seguir todas las obligaciones que el año fiscal español plantea.

El año fiscal en España corresponde al año natural, de enero a diciembre. En ese sentido, todo trabajador autónomo debe presentar declaraciones de impuestos trimestrales, cada 3 meses. Esto significa presentar los impuestos pertinentes en enero, abril, julio y octubre. Además, el autónomo también debe hacer declaraciones extras una vez al año (las veremos a continuación).

¿Pero qué es exactamente lo que el trabajador por cuenta propia declara a través de sus declaraciones de impuestos?

  • El impuesto sobre la renta, gravado sobre los ingresos que genera.
  • IVA, el 21% extra que tendrá que añadir a sus facturas (añadiéndolo al precio de sus servicios o al precio del producto).
  • Y, en caso de que opere como empresa, tendrá que pagar el impuesto de sociedades. En este caso, el impuesto exacto es una tasa fija del 25%. Sin embargo, durante el primer año en el que se obtiene un beneficio como empresa y el siguiente, sólo pagan un 15%.

Por último, hay un pago extra de gran interés que también cubriremos en este artículo. Aunque no se trata de un impuesto, es una contribución mensual que todo autónomo debe pagar mientras esté en España: las contribuciones a la seguridad social.

Exploremos cada una de ellos paso a paso.

 

impuestos para autónomos en España

 

El IRPF o impuesto sobre la renta de los trabajadores autónomos

 

Este es el impuesto más importante que cualquier trabajador por cuenta propia debe pagar.

Puedes encontrar información completa sobre el impuesto sobre la renta en esta guía, pero aquí cubriremos todo lo que afecta a los autónomos.

¿En qué consiste este IRPF?

Trimestralmente, cualquier autónomo debe computar los ingresos generados y deducir todos los gastos registrados por sus operaciones. Pagará un 20% sobre esa cantidad neta o beneficio. Y no importa la cantidad de ingresos que hayas generado o el tipo de industria o profesión en la que estés, pagarás este 20% fijo pase lo que pase.

Pero lo más importante aquí es entender que se trata de un pag a cuenta.

De hecho, el impuesto sobre la renta de los trabajadores autónomos es un impuesto subjetivo; es decir, varía según el caso. Entonces, ¿cuándo recuperarás la cantidad que pagaste de más o pagarás lo que pagaste de menos  en el trimestre?

En tu declaración de la renta anual.

Cada año, entre mayo y junio, debes presentar una declaración de renta. Será a través de este procedimiento cuando se aplique el tipo correcto y exacto según tu caso.

Si durante tus declaraciones trimestrales has pagado más de lo que debías (lo que significa que el tipo real fue inferior al 20%), entonces tendrás recibirás un reembolso. Pero si has pagado menos de lo que tenías que pagar (la tasa real debía ser superior al 20%), entonces deberás bonificar la diferencia.

Además, a través de esta declaración también se ajustan todos los pagos a cuenta que haya registrado a lo largo del año en otras operaciones relacionadas. No te preocupes: en un segundo exploraremos a qué nos referimos.

 

Gastos deducibles

 

Esta es, sin duda, una de las secciones que más te interesará. Pues puedes deducir un gran número de gastos de tus declaraciones de impuestos. Esto significa que cualquier gasto que puedas deducir corresponde a una cantidad sobre la que te ahorrarás impuestos.

Sin embargo, hay dos importantes advertencias que debemos realizar.

En primer lugar, la regla general es clara. Para poder deducirte un gasto, éste debe estar totalmente relacionado con tu actividad económica como autónomo. Esto significa que únicamente podrás añadir cantidades monetarias que has usado, de alguan forma o de otra, para generar tus ingresos como trabajador por cuenta propia. La parte crucial aquí sería justificarlas adecuadamente.

En segundo lugar, cada caso es particular y debe ser estudiado con cuidado de manera independiente. Ahora estudiaremos un conjunto de casos generales de los que te puedes beneficiar. Sin embargo, siempre será necesario analizar el caso específico y ver si 1. la regla general se aplica y 2. si hay alguna bonificación extra aplicable en tu caso.

Empezaremos hablando de dos casos en los que se únicamente puedes deducrite gastos con un límite, y luego pasaremos a los gastos deducibles de manera integra.

 

Gastos de suministro

Si trabajas como autónomo desde casa, puedes deducirte el 30% de los gastos de servicios o suministros relacionados con tu actividad. Estamos hablando de tus facturas mensuales de agua, gas, teléfono, internet y/o electricidad.

Sin embargo, este 30% sólo se aplicará a la parte proporcional de las facturas relacionadas con la actividad. ¿Qué significa esto? Veamos cómo funciona esta deducción.

En primer lugar, una vez que rellenes el modelo 036 o 037 para darte de alta como autónomo, deberás especificar hasta qué punto tu vivienda está dedicada a tu actividad diaria.

Así, por ejemplo, digamos que dedicas uno de los dormitorios de tu casa para que se convierta en tu oficina. Lo que deberás anotar en el modelo 037 es qué porcentaje del total de la casa ocupa dicho dormitorio, en metros cuadrados.

Supongamos que es un 25% del total del inmueble.

Así, puedes deducirte el 30% de la factura mensual de servicios correspondientes a esa habitación, siendo el 25% del total de la casa.

Si la factura de electricidad fuera de 100 euros al mes, podrías deducir 100 euros x 25% x 30% = 7,5 euros que puedes deducir del pago del impuesto sobre la renta.

 

Dietas

Como trabajador autónomo en España puedes deducirte tus gastos de dietas. Es decir, comidas que tengas que raelizar dentro del horario laboral.

Esto incluye un máximo de 26,67 euros por día en caso de que las dietas tengan lugar en el territorio español, y 48,08 euros si se producen en el extranjero.

Y, en caso de que necesite alojarse en un hotel y pernoctar, 53,34 euros; 91,35 euros si estás fuera de España.

De nuevo, siempre justificando que dichos gastos están relacionados con tu actividad profesional o derivan de la misma.

 

Gastos que puedes deducirte en su totalidad

Hasta ahora hemos visto dos tipos de gastos que te puedes deducir parcialmente. Sin embargo, existe un listado de elemenos o partidas que podrás deducirte de manera integra; es decir, completamente. ¿Cuáles son?

  • Los pagos mensuales a la seguridad social
  • Compras de existencias o inventarios relacionados con tu actividad comercial
  • Suministros o material de oficina. Esto puede ir desde un bolígrafo y papel hasta un ordenador o un teléfono móvil. Siempre y cuando te ayude a llevar a cabo tu actividad económica, puedes deducirlos.
  • Cualquier gasto de marketing o publicidad.
  • Si tienes empleados, cualquier coste relacionado con mantenerlos en la empresa, como su salario o gastos de formación.
  • El pago mensual de tu seguro médico, limitado a 500 euros anuales. Esto también incluiría el contrato de seguro médico de tu familia, siempre que pagues por ellos.
  • Los costes procedentes de asesores o gestores, como los servicios de asesoría fiscal o de abogados que se le hayas contratado.
  • Cualquier tipo de gasto de formación o aprendizaje que pueda afectar directamente a tu actividad. Estamos hablando de libros, conferencias, seminarios, cursos,…
  • Si has establecido una franquicia, también puedes deducir completamente los cánones derivados.
  • Los gastos relacionados con tu oficina o el espacio donde realizas tu actividad. Esto incluye los intereses de la hipoteca, los gastos de reforma, etc.
  • Por supuesto, todos los viajes de negocios están incluidos. Así que no importa si coges un taxi, tren o avión; o si duermes en un hotel, puedes deducir los gastos asociados.
  • Finalmente, está permitido deducir los gastos relacionados con tu coche o vehículo de transporte siempre que tu actividad requiera su uso. Así que a menos que seas un transportista, mensajero o relacionado, no es posible deducir la gasolina o los gastos de reparación.

 

 

 

Cómo presentar la declaración de impuestos siendo autónomo

 

Un autónomo o trabajador por cuenta propia tiene varias obligaciones con la Agencia Tributaria Española. Esto implica que, a lo largo del año, sus ingresos deben ser declarados a través de diferentes declaraciones.

A continuación exploramos todas las declaraciones que deberás realizar para que puedas saber cuándo y cómo realizarlas correctamente, evitando así problemas legales.

Ten en cuenta que la mayoría de estas declaraciones llas puedes realizar por internet mediante tu certificado digital.

 

Declaraciones trimestrales del impuesto sobre la renta

Tal y como hemos mencionado al principio de este artículo, cada tres meses deberás presentar una declaración en la que registres tus ingresos y gastos del último trimestre,

Esto se refiere a un pago a cuenta, y tienes hasta 20 días después del final del trimestre para presentarlo.

Pero, ¿cómo hacerlo?

Tendrás que rellenar y enviar el modelo 130 en el caso de usar el método objetivo. Este es el caso más habitual.

Sin embargo, en algunos casos excepcionales, el modelo requerido es el 131; cuando se tributa por módulos.

Declaración trimestral a cuenta

Supongamos que has contratado trabajadores para que trabajen en tu proyecto empresarial, o has colaborado con otros trabajadores autónomos.

En esos casos deberás liquidar esos movimientos trimestralmente usando el modelo 111.

De nuevo, son pagos a cuenta que se ajustarán en la declaración de impuestos anual.

 

Declaración trimestral de arrendamiento o subarrendamiento urbano

Si tienes un contrato de alquiler sobre el espacio en el que realizas tu actividad como profesional independiente, deberás hacer una declaración trimestral adicional que incluya las cuotas del alquier pagadas.

Esta vez el modelo utilizado es el 115.

 

Declaración para operaciones de la UE

¿Y qué sucede si haces negocios con otros países de la UE? Entonces, de nuevo, una declaración extra, la de operaciones intracomunitarias.

Y lo harás con el modelo 349, que incluye todas las ventas y compras que formalices con cualquier proveedor o cliente de otro país de la Unión Europea.

Para ello deberás haber solicitado antes tu NIF internacional.

Declaración anual de los modelos presentados

Pasemos ahora a las declaraciones que debe presentar a nivel anual.

En primer lugar, tendrás que presentar un resumen de todos los diferentes modelos presentados trimestralmente y que hemos visto antes.

Tienens entre el 1 y el 30 de enero para presentar esta declaración informativa.

Para ello, utilizarás:

  • El modelo 180 para el modelo 115 trimestral
  • Modelo 190 para el modelo trimestral 111
  • 390 por el del IVA, que veremos en la siguiente sección

 

Declaración anual de operaciones con terceros

El segundo documento que debes presentar una vez al año es el modelo 347.

Este resumen anual tiene como objetivo informar cuáles son las empresas y otros trabajadores autónomos con los que ha establecido una relación comercial.

Sólo incluirás aquellos con las que hayas registrado operaciones superiores a 3.005 euros (IVA incluido) al año.

Debe ser presentado durante el mes de febrero.

Declaración anual del impuesto sobre la renta

Y, finalmente, la declaración anual de IRPF, presentada entre abril y junio.

Aquí es donde todos los pagos trimestrales del impuesto sobre la renta a cuenta se ajustan a la tasa real que corresponde a tu caso particular.

Lo hemos visto con más detalle en la primera sección de este artículo.

 

IVA para autónomos

 

Otro impuesto crucial para los autónomos: el IVA.

Para pagar este impuesto, actúas como recaudador que trabaja para el gobierno. ¿Qué significa esto?

Básicamente, cada vez que envíes una factura a un cliente, añadirás el 21% de IVA a tu precio. Una vez que te paguen esa factura, eso será el IVA recaudado.

Por otro lado, cada vez que pagues cualquier tipo de gasto relacionado con tu actividad, eso también tiene IVA añadido. Una vez pagado, eso es el IVA pagado.

Al final del trimestre, pagarás a la agencia tributaria la diferencia entre el IVA recaudado y el IVA pagado.

 

Declaraciones de IVA

 

¿Cómo funciona este proceso de pagar el IVA que debes?

En paralelo a tu declaración trimestral de impuestos, también harás la del IVA. Se envían juntos, así que tienes hasta 20 días después del final del trimestre para presentarla. Es decir, 20 de enero, 20 de abril, 20 de julio y 20 de octubre.

El modelo que usará para este propósito es el modelo 303.

 

Pagos mensuales a la seguridad social

 

Aunque no es un impuesto en sí mismo, se trata de una de las obligaciones que cualquier trabajador autónomo debe pagar en España. Por eso hemos querido incluirlo en este artículo y explicarte lo que debes saber al respecto.

Al final de cada mes, las cotizaciones a la seguridad social serán seguramente uno de tus principales gastos, por lo que es mejor que conozcas su funcionamiento.

En primer lugar debes estar inscrito en la seguridad social española para poder trabajar legalmente como autónomo. Esto implica pagar una contribución mensual a esta institución.

Esa cantidad de dinero va a un depósito que te permitirá disfrutar del sistema de salud pública, y de una pensión en el futuro.

 

¿Cuánto debo pagar a la seguridad social cada mes siendo autónomo?

 

La cantidad exacta que un autónomo está obligado a pagar es de 286 euros al mes. Y eso es independiente de los ingresos generados: estamos hablando de una cantidad fija.

Sin embargo, tendrás alguna ayuda una vez que empieces.

Durante el primer año como autónomo, la cuota mensual es de sólo 60 euros.

Una vez que ese año llega a su fin, la cantidad comienza a aumentar.

De los meses 13 a 18, disfrutará de una reducción del 50% del importe total, lo que significa que deberá pagar 143 euros.

Luego, desde el mes 18 hasta que empiece su segundo año como autónomo, la cantidad sólo se reduce en un 30%.

 

¿Cómo se cobra?

 

Cada vez que te registras como autónomo, tienes que introducir los datos de tu cuenta bancaria.

Esto le permite a la seguridad social cargarte directamente la cantidad exacta en el último día laborable del mes, de forma automática, en tu cuenta.

Bonificaciones y deducciones

 

Pero no todo son malas noticias. Dependiendo de tu situación existen deducciones extra que pueden hacer que tu contribución mensual a la seguridad social sea más baja de lo normal.

Las mujeres menores de 35 años o los hombres menores de 30 años tienen períodos prolongados para disfrutar de las deducciones inicialmente mencionadas.

Si acabas de volver de la baja por maternidad, puedes solicitar una deducción del 100% (lo que significa que no tienes que pagar) en tu cantidad mensual.

Y, finalmente, puedes disfrutar de una reducción del 50% si tu trabajo por cuenta propia ocupa sólo una parte de su tiempo, mientras sigues trabajando para una empresa con un contrato normal. Esto duraría 18 meses, luego se reducirá a un 25% de descuento.

 

¿Necesitas ayuda? Solicita aquí servicios de contabilidad para autónomos

 

Como has visto, hay muchos modelos y responsabilidades que deberás cumplir una vez empieces a trabajar por cuenta propia.

Y eso puede ser abrumador.

No sólo debes preocuparte por conseguir más clientes y mejorar tu producto o servicio, sino también estar al día con todas tus obligaciones fiscales.

Por eso queremos ahorrarte tiempo y dinero.

Nuestro experimentado equipo de asesores fiscales está aquí para ayudarte. Gestionaremos tus impuestos mes a mes y presentaremos tus declaraciones de impuestos trimestrales.

Queremos estar a cargo de la parte aburrida (tus impuestos) para que puedas enfocarte en lo realmente importante. Nosotros nos encargaremos que cumplas fielmente con tus obligaciones legales.

Envíanos un correo electrónico explicando tu situación y te ayudaremos a planear y optimizar el pago de impuestos por cuenta propia

 

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